jueves, 28 de abril de 2016

PICANTON AL HORNO MARINADO CON SALSA DE SOJA, MIEL Y JENGIBRE



Dicen que cocinar es invertir tu tiempo para hacer algo con tus manos para luego ofrecerlo a otra persona, en definitiva cocinar es una muestra de amor y de generosidad.

Me han preguntado en más de una ocasión que si todo lo que publico en “Mi Cocina” lo he hecho yo…..Lo que suelo contestar con total rotundidad es que sí, que aunque parezca increíble, absolutamente todas las recetas que encontrarán en el blog (más de 1.350 platos) las he cocinado, preparado y por supuesto degustado.  

Y la siguiente pregunta ¿Y te da tiempo a cocinar?.    A veces a duras penas, me resulta casi imposible planear mi día a día, mi vida a veces es imprevisible: mis responsabilidades, la familia, la casa (algún día comentaré cuantas puertas, cuantas escaleras y ventanas tiene mi casa, de momento sólo comentaré que son cuatro plantas), las obligaciones, la vida en sí…..es complicado para mi muchísimas veces sacar más tiempo al día, éste sólo tiene 24 horas.      

Pero para cocinar, me las ingenio diariamente a la perfección, todo es la práctica, independientemente de que, como siempre me han dicho, soy una "mari nervios"...no estoy quieta un momento.   Hay veces que en una hora preparo almuerzo, cena…e incluso dejo listo algún bizcocho o masa para croquetas.     Cocinar es una obligación que hago con gusto, con placer y pasión.

Ahora bien, cuando más disfruto con la cocina es en las ocasiones que invitamos a amigos, familiares e incluso conocidos a los que nos gusta agasajar y con los que pasar un buen rato.      Me encanta ser anfitriona, atender a mis invitados, para los que procuro por todos los medios saber sus gustos y preferencias.    

Es vital para mi tenerlo todo listo para cuando llegan a casa, hacerles partícipes de mi cocina real, intentando que disfruten al máximo no sólo de nuestra compañía sino también de la comida; para ello tengo por norma dejar toda la comida preparada o para darle los últimos “toques”, ya sea un almuerzo o una cena, a fin de hacerles sentir que su compañía es lo importante, por lo que pienso siempre en platos que me permitan una elaboración previa y no de último momento.

Aunque hay que tener en cuenta y es totalmente cierto lo que nos indica un antiguo y sabio refrán que dice así : “los invitados deben esperar la comida , no la comida a los invitados”.

Quizás ésta receta de hoy es ideal para ésas ocasiones, por ser hecho al horno y se puede calcular por lo tanto el tiempo más o menos, también porque se puede servir un “picantón” por comensal, independientemente de que el resultado es delicioso, espectacular y por qué no decirlo, elegante….

y sobre todo porque no requiere mucho tiempo para dedicarle a la cocina.    Incluso para cuando no se tienen invitados y se necesita tiempo… ¿No creen?
¿Cómo lo hice?

Ingredientes para dos comensales:

Dos pollitos “picantón”, un diente de ajo, seis cucharadas soperas de aceite de sésamo (se vende en tiendas especializadas en comida oriental e incluso en cualquier supermercado), seis cucharadas soperas de aceite de oliva virgen extra, una cucharada pequeña de jengibre rallado (puede servir jengibre en polvo, dará un sabor más suave que el natural), seis cucharadas soperas de salsa de soja, cinco granos de pimienta negra, cuatro cucharadas soperas de miel y una cucharadita de café de sal (hay que tener en cuenta que la soja ya aporta el aroma salado).

Los pasos a seguir:

En un mortero echar el diente de ajo, la pimienta, el azúcar y el jengibre, majar hasta que quede una pasta lo más fina posible.

En un recipiente echar la miel, el aceite de sésamo, de oliva y la soja removiendo bien de forma que queden todos los ingredientes queden bien integrados.

Incorporar el “majaillo” mezclándolo con los líquidos.
Colocar los pollitos en un recipiente especial para hornear, untarlos por todos lados por igual con la mezcla preparada, taparla con papel film y dejarla macerar en el frigorífico de un día para otro (la tuve marinando unas 24 horas, aunque con unas cuantas horas es suficiente).
Al día siguiente:

Sacar la fuente del frigorífico, quitar el papel film y dejarla atemperar, mientras precalentar el horno a 200º C.

Una vez el horno caliente (calor arriba y abajo), bajarlo a 180º C, introducir el recipiente con los pollos con la parte de las pechugas hacia arriba y hornear durante una media hora aproximadamente, dándole la vuelta y dejarlos hacer otra media hora; de vez en cuando ir regándola con la mezcla de la salsa, hasta que tome el color dorado.     Los últimos diez minutos dejarlos hacer con la pechuga hacia arriba.

Sacar los pollos de la fuente de hornear, pasarlos al plato donde se vaya a servir y salsear al gusto…..

Suelo acompañarlos con patatas al horno con mantequilla de ajo y perejil o un sencillo puré de patatas, verduras variadas al vapor y panecillos recién hechos.

Ponemos la mesa, la comida está encaminada, escuchamos el agua fluir de la pequeña fuente, una agradable y suave música de fondo……

lunes, 25 de abril de 2016

VIDEO RECETA: "CAZUELA DE BOQUERONES CON AJITOS Y PEREJIL"



Quien no ha vivido, quien no ha tenido la suerte de haber presenciado el maravilloso espectáculo de ver sacar el copo, henchida la red de viva y moviente plata, quién no haya probado unos boquerones fritos, hechos o acompañados del perfumado aceite de oliva virgen extra, el oro líquido, zumo de las verdes perlas de los olivos centenarios malagueños, no podrá apreciar una de las más delicadas excelencias de la cocina española.      



Esos boquerones blancos, de carne prieta, color plata de ojos vivos….no hay más que uno en el mundo: el que se pesca en Málaga, desde Estepona a Nerja….el de la costa malagueña. 



Ellos, los componentes del equipo de grabación me preguntaron sobre el boquerón, cómo se nota cuando es de nuestra Bahía, de nuestra mar…..y comencé explicándole por qué creo conocerlo bien.     ¡¡ Esta grabación la hizo mi hijo y no sale en la receta lógicamente !!
video
No sólo porque los veo cuando buceo, por lo que he leído sobre ellos, por lo que me inculcaron mis mayores, marengos del Palo, gente de la mar.



Les comentaba, sin parar de hablar, que las claves de la calidad, del sabor de los boquerones está en nuestro mar, en el intercambio de aguas, las direrencias de temperatura y salinidad de las masas de agua que se unen en el Estrecho, las del Atlántico y el Mediterráneo en ambas direcciónes.



El fortísimo flujo atlántico hacia nuestro Mar de Alborán, hacia el Mediterráneo favorecen la formación de biomasa y afloramientos de aguas profundas ricas en nutrientes, repletas de fitoplancton, el alimento ideal para éste tipo de peces, lo que provoca que existan áreas idóneas para la puesta de la sardina y el boquerón.



En particular la Bahía de Málaga, donde afluyen aguas dulces de los múltiples arroyos que surcan igualmente casi toda la línea de playa de la provincia; lugares de gran importancia para la fase de alevinaje de numerosas especies a lo largo del año, entre ellas: el boquerón malagueño.    



Con ellos, con boquerones de Málaga, preparo infinidad de platos, de recetas tradicionales, sólo tienen que poner en el buscador la palabra "boquerones"  o "boquerón" en el buscador del blog y echar un vistazo en “Mi Cocina”.    Para mí, personalmente no hay manjar más exquisito que unos boquerones fritos, revueltos en una ensaladilla de pimientos "asaos"

Pero hoy, no les dejo receta, les animo a ver como preparo una receta que ya publiqué en el año 2014, una "CAZUELA DE BOQUERONES AL LIMON CON AJITOS Y PEREJIL"


y que La Diputación de Málaga, Sabor a Málaga y el Club Gastronómico Kilometro O me propusieron hacer para preservar los platos tradicionales malagueños(Pinchando en éste enlace recordarán su presentación a los medios y su puesta en marcha en la red) .     

Espero, lo puedan preparar, lo disfruten y siempre, siempre con Sabor a Málaga.

viernes, 22 de abril de 2016

BROWNIE DE CHOCOLATE CON CACAHUETES Y HELADO DE VAINILLA



Adiós con el corazón,
que con el alma no puedo.
Al despedirme de ti,
al despedirme me muero.

Tú serás el bien de mi vida,
tú serás el bien de mi alma,
tú serás el pájaro pinto
que alegre canta en la mañana.

Al amanecer se marcha el tren,
se va mi amor, yo me voy con él. (BIS)

No hay quien pueda, no hay quien pueda,
con la gente marinera.
Marinera, pescadora, no hay quien pueda,
por ahora.

Me tengo que despedir de ti….y me viene a la mente aquella vieja canción que entonábamos los estudiantes al terminar el curso….

Sí, sé que han pasado más de cinco años, durante los cuales no te he dejado casi descansar, te he llevado siempre conmigo, a mi lado, de un sitio para otro…..y cuando te he necesitado no una, a veces en varias ocasiones en un mismo día, sin dudarlo, sin pensarlo te cogía, con prisas, sin contemplaciones a veces, sin darme cuenta de que al cogerte te manchaba de aceite, de agua, de jabón, de salsas ¡¡ Menudo trato te he dado ahora que lo pienso !!.         No me daba cuenta que te exponía a verdaderos peligros, al calor, al vapor e incluso que con mis nervios y las prisas te dieses un golpe que sin querer te hiciese daño.

He intentado recordar cuantas, cuantas, cuantísimas imágenes me has regalado….aunque al principio no estaba contenta contigo, reconócelo, me engañabas indicándome una y otra vez como tenía que hacer las cosas, hasta que con el paso del tiempo, nos dimos cuenta ambas cual era el mejor camino a seguir, aprendí contigo a sacar lo mejor de ti y así contentarnos, satisfacernos….a mi y a quienes siguen mi blog.

Hace unos días, me distes a entender que ya no podías seguir, que tu interior ya estaba cansado, muy cansado…que no dabas más de sí.    Querías, lo intentabas, pero no podías más.    Y estoy triste, muy triste y apenada, te echo de menos y sinceramente, no quiero estar sin ti, Mi Cocina, ya no será igual, no se verá igual los platos que preparo.

Te dejo en tu caja, dormida, guardada en un cajón, cerca muy cerca de mi para poder mirarte, ver que estás igual, nueva, como si acabaras de llegar a mis manos por primera vez, para recordar cuanto te debo: más, mucho, muchísimo más de 16.000 fotos.

Fotos que gracias a mi vieja y pequeña cámara han podido ver quienes siguen mi blog, los platos, las recetas que he publicado los últimos casi seis años.
Con mi agradecimiento.     Te echaré de menos…..

Mientras, seguiré publicando con las fotos de mi nuevo móvil, como casi el primer año del blog.    

Vuelvo nuevamente como al principio, menos mal que el avance de la tecnología me ayuda y puedo sacar fotos como ésta primera foto sin mi vieja y querida cámara de fotos.      ¡¡ Espero portarme bien y que me regalen, quizás en Navidad, una nueva compañera de fatigas gastronómica !!

Mientras, como dice los últimos versos de aquella canción universitaria, yo diré también: No hay quien pueda, no hay quien pueda, con la gente marinera.
Marinera, pescadora, no hay quien pueda, por ahora.

Así que por ahora, como buena marenga, conmigo no hay quien pueda…..así, que las fotos serán con la cámara de mi moderno teléfono móvil.

Ésta foto…..la primera, fue a un delicioso brownie de chocolate con cacahuetes.

¿Cómo lo hice?

Ingredientes:

200 grms de chocolate a la taza, dos huevos XL, 75 grms. de mantequilla, 70 grms. de azúcar, 50 grms. de harina de trigo, 70 grms. de cacahuetes (usé tostados y salados).

Los pasos a seguir:

Machacar los cacahuetes en un mortero, de forma que se puedan apreciar pequeños trozos.
En una cacerolita echar la mantequilla junto con el chocolate troceado.

Ponerlo en el fuego y con unas varillas, a fuego medio, ir removiendo hasta conseguir que se derrita el chocolate y quede una mezcla homogénea. Apartar del fuego y reservar.

En un cuenco batir los huevos con el azúcar, hasta conseguir una mezcla homogénea y blanquecina.
Añadir, sin dejar de remover el chocolate.

Agregar la harina tamizándola con un colador y mezclar bien.  Echando a continuación los cacahuetes.

Forrar con papel de hornear un molde rectangular (en ésta ocasión de 22 x 14 cm.) y echar la mezcla dentro.

Introducirlo en el horno previamente calentado a 180º C y dejar hacer durante unos 20 minutos aproximadamente.

Sacar el brownie del horno y dejar templar.

Cortar en porciones y servir aún caliente (si se ha enfriado aconsejo calentar en el microondas) y servir acompañándolo con helado  (si se animan a hacer el helado casero, en ÉSTE ENLACE les dejo algunas recetas) y regar con chocolate derretido (lo pueden encontrar en cualquier supermercado)….

En memoria de mi añorada e inseparable cámara de fotos, sin ella no hubiese sido posible que hubiesen podido ver los platos que cocino en "Mi Cocina".

Buen fin de semana.....  
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