jueves, 30 de junio de 2016

ENCUENTRO CON GONZALO D´AMBROSIO (Presentación de su libro "Fácil y Resultón") Chef de Canal Cocina #Gordor



A veces me resulta sumamente difícil dejar mis ocupaciones diarias para asistir a todos los eventos que me gustaría, máxime teniendo en cuenta que son muchos mis “hobbies” (perdónenme el anglicismo): la familia, el mar, la pintura, la arquelogía, la historia, el cine, el teatro, sin dejar atrás mi pasión por los libros y como no la gastronomía.

Hace dos días, en uno de los espacios que suelo visitar con muchísima frecuencia, una famosa librería, presentaban un libro de recetas de cocina….y no me lo podía perder, tenía que ir.    

Se reunía en un solo evento una serie de circunstancias muy especiales: un libro, recetas de cocina, gastronomía, lo presentaba mi admirada Loleta (Este es su blog), bloguera, malagueña, cocinera, quien tiene un programa en Canal Cocina desde que ganó el concurso Bloguero cocinero 2013 de dicho canal de televisión …bellísima persona, gran cocinera a quien por supuesto sigo y admiro…

Y lo mejor, el autor del libro, el genial Chef Gonzalo D´Ambrosio (ésta es su web)….

Para los que no conozcáis a Gonzalo D’Ambrosio les diré que es un chef con mucho recorrido profesional a pesar de su juventud, actualmente tiene un programa en el Canal Cocina que se llama como su libro “Fácil y Resultón”.      Hoy precisamente comienza su, ni más ni menos, novena temporada. ¡¡ Todo un éxito !!

Merecídisimo….porque Gonzalo enamora en todos los sentidos.  Además que divertirse cocinando es fácil con el genial y simpatiquisimo Chef Gonzalo D´Ambrosio lo pueden comprobar en sus programas.
 
¿Os lo vais a perder?

Estos días atrás, subí algunas fotos en las redes sociales con ilusión de compartir con quienes siguen “Mi Cocina” ésta grata experiencia de la presentación del libro y alguien me preguntó:

¿Toñi es igual de simpático en persona ?

A lo que le respondí:

El Chef Gonzalo DAmbrosio cautiva.... te puedo asegurar que aún más....No es que sea simpático de cara a sus seguidores, por su profesión en sí.... es realmente encantador, humilde, sencillo, espontáneo, sincero, derrocha simpatía y éso se nota en su cocina.

Suelo decir que uno de los ingredientes más importante en un plato es la pasión de quien lo prepara....él adereza su trabajo con ésa sonrisa, con buen humor, con ilusión y pasión por la gastronomía y todo ello lo transmite en sus recetas, en sus platos, regalando a sus comensales y seguidores de sus programas felicidad gastronómica.

Soy seguidora suya, como él suele decir, soy #Gordor, "El concepto #gordor va más allá de estar gordo", es una actitud a la hora de comer.   Así lo considera Gonzalo, que puso de moda este término en Canal Cocina y “etiqueta” tal y como diría su “vieja” como llamá él a su mamá, para todos sus platos e incluso seguidores en las redes sociales; ése es su “hastag”.

Es un gran cocinero, nada más hay que ver sus recetas, se desenvuelve como nadie entre fogones.  Sus platos son imaginativos, repletos de trucos eficaces, cuidados hasta el más mínimo detalle, y lo más importante: sus recetas ¡son tan rápidas y fáciles de hacer! Y, por supuesto, riquísimas. Pastas, risottos, sabores latinos, orientales, ideas made in USA, tips para cuidarse, deliciosos postres, todo lleva el sello de este gran cocinero, que consigue que sus platos deleiten a los ojos y al paladar.

Y así es su libro, así presenta “Fácil y Resultón”, creando platos fáciles con un resultado espectacular, donde su filosofía es que la cocina no tiene por qué ser complicada.

Nos contó que es un apasionado de su trabajo entre los fogones, con tan sólo 23 años ya era Chef  Ejecutivo de más de once restaurantes en su país natal, Buenos Aires.

A base de esfuerzo y sacrificio dió el salto a Europa donde no solo ha repetido su éxito, sino que su trayectoria profesional va a más, pero sin olvidar sus raíces, brilla en el firmamento estelar de los grandes cocineros, pero con los pies en el suelo y sus manos en la cocina…..

Gonzalo D´Ambrosio con su buen hacer, sus recetas, su sencillez y simpatía tiene cuativada "Mi Cocina"

miércoles, 29 de junio de 2016

SORBETE DE NARANJA CON VINO MOSCATEL DE MALAGA (Cóctel)



Antonio Gala, en su obra  La Granada de los nazaríes (Editorial Planeta – 1992) escribe este texto:



Las bebidas más corrientes, aparte del vino, eran la leche, el agua aromatizada

con esencia de azahar o de rosa, el jugo de limón o de naranja, los jarabes

de membrillo, de granada o de manzana, el agua de cebada y la

horchata de chufas, que se bebía en las fiestas.



También el té caliente a la menta y el sorbete – sherbert – 

preparado con esencia de violeta, rosa o plátano y hielo

picado que se traía de Sierra Nevada y se conservaba 

en hondos agujeros cavados en la tierra.
 
 
La palabra sorbete viene del árabe (charab o sarap: bebida) y turco (chorbet), y que tienen un origen común en la voz árabe surba o charbat, de donde surgen sirope y sorbete, aunque sirope apareció en el siglo XII de la voz árabe Sirop, que declinó en el latín medieval a sirupus, llegada del árabe charab o sarap.  Fuente de información.

Al pasar la palabra al italiano quedó como sorbetto, y al francés como sorbet. Los persas lo conocían como sharbets y es de ahí de donde se deriva el nombre que aparece en los textos de los siglos IX y X y que en al-Ándalus sería sherbets

Aunque los historiadores mantienen que su origen se encuentra en la lejana China y que fue Alejandro Magno los trajo desde Oriente, los Egipcios y los romanos ya los conocían.     Existe constancia en un texto en unas tablillas de la antigua Mesopotamia, donde se narra una fiesta celebrada hacia el año 870 antes de nuestra era, que usaban la nieve para enfriar las bebidas.

En su origen, el sorbete estaba compuesto de nieve con frutas heladas, miel y sustancias aromáticas y con el tiempo, se comenzó a elaborar con elementos como la leche, huevos, azúcar y aromas, lo que dio como resultado los helados tal y como los conocemos hoy en día.

El sorbete se diferencia del helado en que no contiene ni materia grasa, ni yemas de huevo. Los ingredientes básicos de un sorbete son un zumo o puré de frutas, al que posteriormente se le puede añadir otros ingredientes dependiendo de la imaginación y los deseos de experimentación de los cocineros.

En nuestro país, el sorbete fue introducido por los árabes, especialmente en Andalucia, por su característica de bebida fría, se le daba un alto valor medicinal para la regulación de la temperatura en el cuerpo

Los sorbetes los elaboraban con las nieves recogidas de las Sierras, como Sierra Nevada en Granada o la Sierra de las Nieves en Málaga, donde existían incluso en verano los llamados “neveros”; en la época estival era transportada a la ciudad durante la noche, subían a las montañas con caballerías, a las zonas más altas, recogían la nieve y la transportaban, vendiéndolas en las ciudades al amanecer.      Solían conservar la nieve posteriormente en cuevas o en huecos especiales llamados “neveras”.

Cuando se habla de sorbete hay quien aún no tiene claro lo que es o no un “sorbete”, generalmente se suele pensar en la típica y tópica copa de una combinación casi líquida, emulsionada, con sabor a limón que se toma con una pajita en los banquetes, bodas, eventos o comidas de Navidad….como mucho con un toque de cava.

Bien es cierto que es la opción más socorrida a fin de preparar el estómago antes de empezar una comida o entre plato y plato para “limpiar” el paladar, aunque más bien puede servir como un postre, pienso que está más cerca de ser un helado o como mucho una granizada y aunque sus ingredientes básicos es zumo y azúcar, la presencia del alcohol hace que sea un aperitivo o una copa para disfrutar a cualquier hora del día.


Hoy les animo a disfrutar éste refrescante sorbete de naranja con un vino moscatel malagueño…..y disfruten de ésta deliciosa bebida.



¿Cómo la hice?



Ingredientes para el sorbete:


Naranjas para obtener medio litro de zumo, 90 grms. de azúcar, 50 ml. de agua.



Ingredientes para una copa:


150 ml. de tónica, el zumo de media naranja, 50 ml. de vino moscatel de Málaga, dos bolas de sorbete de naranja.



Para la decoración:


Cuatro guindas y un trozo de naranja cortada con la piel.



Los pasos a seguir:



Antes de nada hay que preparar el sorbete con unas cuatro horas minimas de antelación. Para ello:



Echar el agua y el azúcar en un cazo, ponerlo en el fuego y llevar a ebullición, removiendo continuamente hasta que comience a espesar y esté un poco dorado el almibar.



Retirarlo del fuego y dejarlo templar. 

Mientras exprimir las naranjas, colar el zumo con un colador

pasarlo al vaso de la minipimer e incorporar el almibar, mezclar bien y pasarlo a un recipiente que se pueda cerrar.



Introducirlo en el congelador como minimo unas cuatro horas.    Cada hora, sacar el recipiente y con unas varillas removerlo, así unas cuatro o cinco veces, con ello conseguiremos hacer el sorbete de forma que no sea compacto como el hielo.  



Cuando el sorbete esté listo, preparar el resto de los ingredientes.

En un cuenco echar la tónica, el zumo de media naranja, el vino moscatel y removerlo a fin de que todos los ingredientes estén bien integrados.

Pinchar las guindas de dos en dos en palillos de madera.

Pasar el liquido a la copa donde se vaya a servir, agregar dos bolas de sorbete, las guindas e hincar el trozo de naranja en la copa.



Espero que les guste este cóctel que con total seguridad refrescarán ésos calurosos días veraniegos…..

lunes, 27 de junio de 2016

HUEVAS DE JIBIA A LA PLANCHA



El sol acaba de asomarse tras el negro roqueo de la pequeña cala llena de piedras redondeadas por el ir y venir de las olas; el levante pinta la mañana de gris perla, el mar en calma se une con el cielo en el horizonte formando un todo, una visión única de un maravilloso escenario, roto por el silencio del cálido sonido del suave compás de las olas acariciando las piedras del rebalaje. 

Miro al mar que me invita por primera vez éste año a adentrarme en sus frías aguas; siento que me llama mientras intento grabar su canto, su música, su ir y venir hacia la orilla, para con éstas imágenes felicitar por su cumpleaños a mi querida más que amiga, hermana, mi comadre, Ana a quien sin darme cuenta le inculqué la pasión por éste mar que baña las costas malagueñas.

Mis gafas, mi tubo y mis aletas están varadas junto a las algas, sobre las piedras de la pequeña bahía, me esperan ansiosas, como yo, por sumergirnos y sentir la mar en nuestra piel.   

Sí, hay que echarle valor para entrar en la mar sin el traje de neopreno…..y el agua aún turbia, tapada como decimos los malagueños, debido al leve magón, pero ni corta ni perezosa me lanzo a bucear.

Me puede la pasión por volver a ése otro mundo, a ésa otra dimensión en la que me siento más yo que nunca; a ése lugar donde flotando, vuelo: el increíble fondo submarino de la costa malagueña.

En unos pocos aleteos me alejo de la orilla, busco las rocas, el agua demasiado fría deslizándose sobre mi cuerpo eriza mi piel, mientras miro los fondos marinos intentando recordar cada piedra, cada rincón, cada bosque de algas que bailan al son de las corrientes.

Aún hay poca vida, a las frías aguas sólo acuden los más intrépidos, un salmonete enorme rebuscando en la arena con sus bigotes pequeños moluscos, hermosos sargos soldados y un gran banco de salemas picoteando en una “montaña” rocosa cubierta de mejillones…….hace frio y a pesar de la maravillosa visión tengo que volver a la orilla.  

Vuelvo despacio, las anémonas con su vaivén parecen que me saludan al pasar, los negros erizos me avisan que no les toque y las marrones algas se mecen junto a una gran roca………¡¡ espera, Toñi, no sigas…!!   Es una jibia mimetizada entre las algas.

La miro y ella desde dos metros más abajo mi observa, levanta sus tentáculos centrales en señal de amenaza mientras aletea como si alrededor de su cuerpo tuviese su traje un gracioso volante andaluz. 

(La foto es de nuestro amigo Jose, mi instructor de buceo con botella de aire comprimido).
 
Alarga su cuerpo sin dejar de mirarme y se desplaza suavemente, hacia atrás y yo con ella, la sigo.     No se mantiene quieta, continúa avanzando y yo disfrutando de verla, sé que no me tiene miedo…pasan varios minutos, pensará que soy una pesada y con una inesperada maniobra desaparece rauda y veloz en el azul profundo de la mar.

Reconozco que adoro las jibias….y es un contrasentido a veces, decir que es uno de los animales que más aprecio no sólo disfrutándolas en la mar, también en Mi Cocina.

Las compro frescas, en el Mercado de Huelin, siempre, desde hace años en el mismo puesto, el de Antonio.    Nada más decirle quiero una jibia, sabe que me tiene que dar de las más grandes y mira su interior a fin de que tenga “hueva”.   Este Sábado pasado, era la hueva tan hermosa que ocupaba toda la palma de mi mano. 

Ésa “delicatesen”, lo más delicioso de tan noble animal, es lo que más le gusta a mi marido, en ésta ocasión se la he preparado a la plancha.

¿Cómo la hice?

Ingredientes:

Huevas de jibia, dos dientes de ajo, una ramita de perejil, aceite de oliva virgen extra, medio limón y sal.

Los pasos a seguir:

Picar el ajo y el perejil en trozos pequeños.

Echar un buen chorreón de aceite de oliva en una sartén, cuando esté caliente echar las huevas (tapar con una tapadera a fin de que no salpique), salar al gusto y dejarla un minuto, darles la vuelta y dejarla hacer otro minutito.  El coral se deshará, pero le dará un sabor especial a la salsa.  

Apartar del fuego y echar las huevas junto con el aceite caliente en un plato.

Espolvorear el ajo junto con el perejil y echar el zumo de limón.

Disfruten de la mar, de su olor, de su risa, el rumor de las olas….de sus productos; disfruten de Málaga, éste lugar que llaman “El Paraiso”
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